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KeyBlade, un arma diferente
Al contrario que en las 16bits, la tercera generación
de consolas (PlayStation, Nintendo 64 y Sega Saturn) no
se caracterizó por tener en sus catálogo ningún Action
RPG realmente interesante. En Super Nintendo teníamos
Terranigma y Secret of Everymore, mientras que en Megadrive
la voz cantante la tenía Soleil. PlayStation unicamente
había encontrado dos o tres juegos del subgénero bastante
destacables, y solo Alundra llegó a Europa, quedando en
tierras americanas obras como Brave Fencer Musashiden,
Threads of Fate -secuela espiritual de éste último-, etc.
Con la llegada de PlayStation 2, las cosas comenzaron
a cambiar. Los productos para la máquina de Sony eran
más completos y accesibles a todo el mundo. Los Action
RPG tampoco eran un género demasiado cubierto y Kingdom
Hearts tuvo el honor de ser, sino el primero, el mejor
de todos los realizados anteriormente.
Como tal, el sistema de juego de KH no es demasiado complicado.
La base es avanzar por escenarios enormes eliminando al
paso decenas de enemigos gracias a nuestra llave espada,
modificable a medida avanzábamos en el juego como comentaremos
más adelante. Las batallas de este modo eran en tiempo
real y, pese a lo frenéticas y dinámicas que resultaban,
no presentaban la más mínima ralentización en practicamente
ningún momento. Una de las mayores aportaciones de Kingdom
Hearta al género -o más bien modificaciones, por que lo
hereda de Zelda Ocarina of Time- es lo denominado "blanco
fijo", una especie de cursor que guía nuestros ataques
directamente hacia un enemigo.
La modificación de la llave espada es una constante en
todo el juego. A medida completamos mundos, iremos adquiriendo
una serie de llaveros que aplicar a nuestra llave. Con
ellos modificaremos los parámetros básicos de nuestro
arma, siendo además más poderosa una en ciertas ocasiones
que otra, ofreciendonos equis llavero más puntos mágicos,
restándonos agilidad, etcétera. Como en todo RPG, aquí
también subiremos de nivel.
No solo nosotros, sino los dos personajes que nos acompañarán
a lo largo y ancho de los mundos que visitaremos, todos
ellos inspirados en películas de Disney como Tarzan (Selva
Profunda), Aladdín (Agrabah), La Sirenita (Atlántica)
o Pesadilla Antes de Navidad (Ciudad Halloween). En principio
nuestros dos únicos acompañantes serán Donald, un mago
de la corte del Rey Mickey y Goofy, un leal caballero
de dicho rey, ambos procedentes del Castillo Disney. Más
adelante conoceremos a seis más, aunque solo serán controlables
en su mundo originario. Es decir, que una vez aterrizamos
en Agrabah podremos cambiar a uno de nuestros dos personajes
por Aladdín, pero una vez salimos de él, Aladdin se queda
en su casa y por contra el anteriormente "descartado"
vuelve al grupo activo.
Cada uno de los personajes posee una serie de estadísticas
básicas que irán aumentando a medida subimos niveles,
y además en el caso de Donald, Goofy y Sora, la experiencia
se materializará en aprender habilidades. En el caso de
Sora las habilidades aprendidas en según que nivel estarán
basadas en la elección de nuestra primera arma en Destino
al Corazón, aunque en nivel 99 acabará conociéndolas todas
sin excepción, ídem para Donald y Goofy. El resto (Ariel,
Aladdin, Tarzán, Jack, Bestia y Peter Pan) tendrá unas
habilidades predeterminadas y no habrá posibilidad de
enseñarle otras, ni tampoco de cambiarle de equipamiento.
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