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Cuando nosotros llevábamos más de un mes disfrutando
con las aventuras de Sora, Donald y Goofy por el Reinado
de los Corazones, los japoneses recibieron una ampliación
de su Kingdom Hearts que incluía una amplia gama de novedades
jugables en su mayoría tomadas de nuestra versión. Y es
que los japoneses son bastante celosillos.
Lanzado en marzo de 2002 en Japón, Kingdom Hearts destacó
por ser un RPG puro y duro, con tintes de arcade que acabó
calando hondo en los corazones de todos los que lo jugaron.
La prensa escrita lo idolatró, considerándose así a Sora,
Riku, Kairi o Ansem como nuevos "dioses" y figuras de
culto en los videojuegos, dejando claro así que Squaresoft
(si, por aquel entonces era SS) había logrado no solo
crear un producto para fans de Disney, sino apto para
todo tipo de jugadores, tanto roleros de pro, como casuals.
Quedaban más de nueve meses para que el juego llegase
a Europa, y casi seis para ser lanzado en Estados Unidos.
SS pensó que no estaría de más premiar la espera de los
occidentales regalándonos una versión ampliada de su producto
estrella. Para esto incluirían un doblaje al inglés realizado
por actores de la talla de Billy Zane (Ansem), David Gallagher
(Riku), James Woods (Hades), David Boreanaz (Squall/León),
Hayden Panettiere (Kairi) o Haley Joel Osment (Sora);
se introducirían además nuevos jefes secretos: Titán Hielo
-que se encontraría en el Coliseo del Olimpo- y el más
interesante de todos, Sephiroth, el ángel unialado de
Final Fantasy VII, y enemigo más complicado de todos los
que hay. Sin lugar a dudas los estadounidenses y europeos
estábamos de enhorabuena, y los japoneses nos miraban
mal por nuestra tamaña suerte.
No pasó demasiado hasta que Squaresoft regalara a su público
nipón no solo una versión extra con todos los añadidos
de las versiones occidentales (el doblaje, y las batallas
con Titán Hielo y Sephiroth), sino además con muchas otras
tantas que, a día de hoy, nosotros ya no necesitamos demasiado
pero que en su momento habrían sido de gran ayuda. Sin
más, pasamos a comentar cualas eran, el porqué del revuelo
causado y sobretodo, si es recomendable importar una copia
de Final Mix, sabiendo japonés, para entender más del
ya de por sí complejo argumento de Kingdom Hearts.
La misma base jugable
Kingdom Hearts Final Mix es, como reza su nombre, una
expansión del original. Es por tanto normal que se mantiene
su sistema de juego, y se le añaden algunas novedades
al mismo para hacerlo más duradero. Nos encontramos con
un Action RPG donde controlamos a un chaval llamado Sora
que, tras perder a sus amigos en una tormenta, buscará
recuperarlos a lo largo de una serie de mundos interconectados
entre sí por un conducto donde tiene cabida la movilidad
de un utensilio llamado Nave Gummi. Armado con una Llave
Espada, y acompañado por Donald y Goofy, tendrá que dar
fin a las centenas de enemigos que le saldrán al paso
con su arma, avanzando por diversas fases, viéndose las
caras con los jefes de final de fase, alternando control
con otros tantos personajes de la factoria Disney y aprendiendo
habilidades.
Ahí era donde recaía una de las mayores virtudes del juego
que más adelante serían aprovechadas por juegos como el
Chaos Legion de Capcom. A medida eliminaba enemigos, Sora
iba adquiriendo una serie de puntos de experiencia que
lo hacían subir de nivel, aprender nuevas y devastadoras
habilidades, además de potenciar sus estadísticas básicas
como la fuerza, agilidad, etcétera. Uno de los mayores
problemas del título, la cámara, se mantendría intacta
en Final Mix sin ninguna modificación aparente, en realidad
todo el apartado gráfico con el añadido de poder poner
el juego a 60hz.
Ahora, pasaremos a comentar todos los añadidos y novedades
de FM frente al título original.
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